María Reyes

Nace en el Puerto de Santa María (Cádiz) en 1991. Comienza a bailar a los cuatro años de edad con su maestra María Jesús Rosso.  Se inicia en el Conservatorio Profesional de Danza de Cádiz, finalizando sus estudios de flamenco con el premio al mejor expediente académico en dicha especialidad a nivel andaluz, a la vez que estudia en profundidad con su maestro Miguel Ángel Heredia en Jerez.
En 2011 entra a formar parte de la Compañía de Danza Española y Flamenco Azalea, con los maestros Mercedes Márquez y Javier Marín, recorriendo escenarios de la zona de Cádiz, Sevilla, Huelva y Portugal, o la compañía del pianista Manolo Carrasco compartiendo escenario con artistas como María José Franco y Miguel Ángel Corbacho en el espectáculo “Vive la Pepa, 1812”. Seguidamente comienza su andadura en solitario en el tablao Taberna Flamenca en Jerez.


En 2012 es seleccionada por la provincia de Cádiz para participar en el concurso Desencaja Jóvenes Flamencos, formando parte como bailaora en el Circuito Provincial de Peñas de Andalucía.

En 2014 obtiene el tercer premio de baile en el Concurso Nacional de Ubrique.
En 2016 viene a Madrid para seguir formándose en el Conservatorio Superior de Danza María de Ávila, a la vez que estudia con maestros como Marco Flores, Pastora Galván, Belén López, Guadalupe Torres, Claudia Cruz, Nino de los Reyes o Pedro Córdoba.

En 2017 forma parte de la pieza “La rosa de Gerineldo” de Guadalupe Torres, que obtuvo el primer premio de coreografía en el Certamen de Danza Española y Flamenco de Madrid, y queda como semifinalista en el concurso de baile del Tablao Villa Rosa.

Actualmente compagina sus estudios con su andadura en solitario en los diferentes tablaos madrileños, incluido Las Carboneras.

Inmaculada Aranda

Córdoba, 1983. Obtención del título profesional de grado medio de Danza española en el Conservatorio Luís del Río de Córdoba, donde estudia con profesores como Maica Moyano, Inmaculada Calvo, Maria del Carmen del Río, Maria del Carmen Jiménez, Estrella Muñiz, Maria Fernanda Álvarez e Inmaculada Aguilar. Estudió flamenco en escuelas privadas de Córdoba, como en la de María “La Chata”, entre 1991-2003. Estudios de flamenco con la bailaora y profesora Merche Esmeralda. Licenciatura en Pedagogía de la Danza Española con profesores como Merche Esmeralda, Elvira Andrés, Rosa Ruiz, Juanjo Linares. Cursillos realizados con “El Mimbre” en 1998; Fernando Romero, 2001; Inmaculada Aguilar, 1998-99; Paco Mora, 2002; Eva Yerbabuena, 2003; Edu Lozano, 2003; Antonio Márquez, dentro de su propia compañía, 2003; Pepa Montes, 2007; Carlos Chamorro y Alfonso Losa, 2008.

Actuación en el festival conmemorativo de Andalucía en Toulouse, 1998.  Participación como bailaora en el festival benéfico de Alzheimer, Córdoba. Bailaora solista desde el 2000: festivales de flamenco por todo el territorio nacional compartiendo escenario con “El Cabrero”, “La Macanita”, “El Arcángel”, “El Pele”, Manolo Franco, Capullo de Jerez, Calixto Sánchez, Jerónimo Maya, José Menese, Miguel Ortega, Tina Pavón, Chano Lobato, Terremoto hijo, Chocolate, entre otros.

Participación como bailarina en óperas y zarzuelas como “Carmen”, “La Traviata”, “La verbena de La Paloma”, Córdoba 2002.

Actuación con el espectáculo “Mil y una noches”, Teatro La Latina de Madrid, junto a Miguel Toleo, noviembre 2003.

Actuación como bailarina en la ópera “Carmen” en el Estadio Olímpico de Seúl (Corea del Sur), 2004.

Gira por Japón con la compañía de Domingo Ortega, 2004. Posteriormente trabaja en esa compañía participando en el espectáculo “Orfeo”.

Gala internacional estrenada en Marruecos, noviembre 2005.

Espectáculo en festival de Gorbiu, Francia, como bailaora solista en agosto 2007. Participación como bailaora solista en el espectáculo “El emigrante” de Manuel Gutiérrez en el festival flamenco de Nimes (Francia), 2008.

Contrato de tres meses con la compañía de París “Flamenco Flamenk´a” en el teatro Lyric de Londres, 2008.

Contrato de seis meses en el tablao “El Flamenco” en Tokio (Japón) bailando e impartiendo clases (2009).

Forma parte del espectáculo “Moralejas” de José Porcel en el año 2010.

Tercer premio nacional de baile por alegrías en La Perla de Cádiz, 2010.

Semifinalista del Festival Internacional de Cante de Las Minas, en La Unión, 2010.  Galardón como finalista del Concurso Nacional de Arte Flamenco de Córdoba, 2010.

Gira de dos meses y medio por EEUU como primera bailarina de la companñia de José Porcel.

Estreno con la compañia Pepe Flores del espectáculo “Mi verdad” en Teatro La Latina, Madrid, 2012.

Colabora como bailaora en el espectáculo de David Paniagua “Mi alma” en Holanda, 2012.

Premio Suma Flamenca en el Certamen de Coreografias de Danza Española y Flamenco de Madrid, 2012.

Colaboración como bailaora solista en el espectáculo “Sinergia” de Manuel Liñán en Atlanta (Georgia, EEUU), 2013.

Colaboracion como bailaora solista en el espectáculo “Depende del momento” de David Paniagua 2013.

Bailaora solista en la compañia de José Porcel con los espectáculos “La que está cayendo” y “Arte”, 2013.

Desde 2004 hasta la actualidad trabaja en  tablaos flamencos de madrid como el  Corral de la Pacheca, Casa Patas, Las Carboneras, Villarrosa, Corral de la Moreria.

Desde principios de 2013 imparte clases en la Escuela Amor de Dios de Madrid.

Desde el 2014, trabaja en la compañía de Manuel Liñán con el espectáculo “Nomada”.      Ha actuado en diversos eventos como el Festival de Jerez, la Bienal de Sevilla, Madrid en Danza, Flamenco Festival de Londres, Flamenco Festival de New York y Miami.

Manuel Reyes

Nace en Córdoba en el seno de una familia gitana en 1974, aunque desde la niñez ha residido en Madrid, donde comenzó su formación como profesional de la danza. A muy temprana edad, ingresa en la academia de flamenco Amor de Dios, para posteriormente también iniciar sus estudios de danza clásica en la escuela del Ballet Nacional de España.

Con tan solo siete años de edad realiza su debut profesional en la Compañía Nacional de Danza colaborando en los montajes “Medea” y “Los Tarantos”. Este periodo le ofrece la gran oportunidad de nutrirse desde sus inicios de la experiencia y disciplina de grandes bailarines y coreógrafos de la danza española.

Por ello, podría decirse que desde su juventud ha construido sus propias fórmulas para comprender y expresar la danza, convirtiéndose así en un artista autodidacta.

Ha colaborado en diversas producciones artísticas de diferentes compañías de danza como: “Pasión gitana” de la compañía de Joaquín Cortés; “Torero” de la compañía de Antonio Canales; “Sinfonía española”, de la compañía Merche Esmeralda; “Jugando con Bach” y “Hamlet”, de la compañía de José Granero, etc. Con su propia compañía ha viajado por buena parte de la geografía mundial interpretando diversos espectáculos en los que el denominador común siempre es el flamenco y en los que también ha sido  compositor de música y letra: “Manuel Reyes en vivo”, “Colores”, etc.

En su ya dilatada carrera artística, ha colaborado con diversas figuras de la escena como Concha Velasco, Blanca del Rey, Merche Esmeralda, Antonio Reyes, Belén Maya y ha actuado en importantes teatros como el Liceo de Barcelona, el Teatro de la Zarzuela o el Teatro Albéniz de Madrid, el Concertgebouw de Ámsterdam, el New Victory de Nueva York, el Teatro Lope de Vega de Sevilla y el Teatro Villa Marta de Jerez, entre otros.

En el año 1994 fue galardonado, junto a su hermano Antonio Reyes, con el primer premio de coreografía que otorgaba la Sociedad General de Autores en el certamen de coreografía de danza española y flamenco de Madrid por “Sueños de la fragua”. Mas tarde, en una nueva edición del mencionado certamen en junio del 2007, recibió el premio para una coreografía de solo por

“De aquí, de allí, de ayer, de hoy”.

Sus últimos trabajos han sido “Ensayos y acuerdos”, una incursión en el mundo de la danza-teatro donde se trata el tema de los estereotipos sociales y “Tan solo”, espectáculo donde se intenta dar notoriedad a la belleza y fuerza expresiva que contiene el flamenco, desprovisto de adornos externos.

Entre otros escenarios, actúa asiduamente en el Tablao Las Carboneras, de Madrid.

Ángel Reyes

Nacido en Córdoba en 1993, comienza a bailar a la corta edad de tres años en la escuela Tacón y Bordón teniendo como maestra a María del Mar Román “La Chata” durante diez años. A los seis años de edad obtiene el primer premio del concurso televisivo Veo Veo. Se ha formado con artistas de la talla de Edu Lozano, Olga Pericet, Antonio Ríos Fernández “El Pipa”, Mercedes Ruiz, Antonio Canales, La Lupi, Jesús Carmona, Daniel Navarro, Alfonso Losa, entre otros.

A lo largo de su trayectoria ha participado en numerosas actuaciones como bailaor solista por toda la geografía española así como en Suiza, Jamaica, Brasil… Imparte cursos de baile flamenco en ciudades como Laussanne (Suiza), Campinas, Piracicabba o Itatiba (Brasil), Albuquerque (Nuevo Mexico), etc.

Estrena su propia producción, “A cada paso”, para la inauguración del Centro Flamenco Fosforito de Córdoba, llevada posteriormente por todas las provincias andaluzas en el circuito de la Junta de Andalucía 8 Provincias, además de a otras ciudades españolas. Posteriormente estrena un nuevo espectáculo, “A buen entendedor”, que es llevado a festivales tales como Estival Cuenca.

Ha participado como artista invitado en varios espectáculos y ha intervenido como solista en eventos tales como la Bienal Flamenca de Málaga, con una producción de Flamenco Nau bajo la dirección de “La Lupi” y bajo el nombre de “Mar, tierra y enea”. Además, ha formado parte del elenco del bailaor Álvaro Paños para su nueva producción “Romero de Torres”, estrenada en el Teatro Góngora de la ciudad de Córdoba. Posteriormente ha estrenado en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid con la Compañía de Jesús Carmona su nueva producción “Ímpetus”, con la que participa en festivales de la talla del Festival de Jerez o Flamenco Festival en numerosas ciudades de EEUU.

Primer premio del Certamen Andaluz de Jóvenes Flamencos Desencaja en la provincia de Córdoba. Segundo premio en el mismo certamen a nivel de toda Andalucía. Semifinalista del Festival Internacional del Cante de Las Minas 2017.

Es habitual en tablaos flamencos de reconocido prestigio tales como Casa Patas, Corral de La Moreria, Las Carboneras, El Cortijo, La Estación de los Porches (Madrid), Los Tarantos o Tablao Cordobés (Barcelona), Arte y Sabores, Patio de la Judería o Tablao El Cardenal (Córdoba).

Ana Romero

Nacida en Melbourne, Australia, de padres andaluces, se ha formado en el baile flamenco con profesores como Manolete, “El Güito”, Belén Maya, Manolo Marín, “La China”, Manuel Reyes, Ciro, Paco Fernández, “La Tona”, Milagros Mengíbar, Paco Romero, Rafaela Carrasco, “La Tati”, Manuel Liñán, Marco Flores, Alejandro Granados, Yolanda Heredia, Alfonso Losa o David Paniagua.

Su experiencia profesional comprende una gran dedicación al baile en tablaos como El Flamenco (Japón), Corral de la Morería, Venta del Gato, Café de Chinitas, Las Carboneras (Madrid) o El Carmen (Barcelona). Se trata de una de las mayores especialistas en el baile flamenco de tablao y destaca por su fuerza y técnica depurada.

Ha trabajado en compañías como la de Manuela Vargas, con la que interpretó Fedra en España, Europa y Sudamerica; Luisillo, con la que estuvo de gira por Europa, Asia y Sudamérica; Manolete, con la que participó en el Festival Internacional de Música y Danza  de Granada, en el Festival de Flamenco de Holanda, el Festival de Caracalla (Roma) y el Teatro de la Ópera  de Roma; “El Güito”, con quien bailó en el Festival de Sinaloa (México), el Festival de Valencia o el de Granada; Paco Peña, con quien asistió al Festival Tall Ships de Liverpool (Inglaterra) y realizó una gira por Australia; Andrés Cubos, con quien actuó en Paseíllo Flamenco-Katak en Madrid y Venecia; Cristina Hoyos, de cuya compañía formó parte durante tres años con el espectáculo Arsa y Toma; Antonio Vargas, cuya compañía flamenca integró y con la que participó en su adaptación de la obra teatral “La casa de Bernarda Alba”; Belén Maya, con quien actuó en el Festival de París, el de Grenoble y la Sala Caracol (Madrid); Alfonso Losa, de cuya compañía formó parte actuando por la Comunidad de Madrid; Joaquín Grilo, en cuya compañía formó parte con actuaciones en el Festival de Jerez o el de Logroño; en Noche Flamenca, formación de la que fue parte durante cuatro años actuando por Estados Unidos, Canadá y Centroamérica; La Shica, cantante a la que acompañó durante tres años como bailaora, corista y palmera; Arrieritos: en la Sala Pradillo (Madrid) estrenó el montaje de flamenco-contemporáneo “En tablao”, que representó además en el Festival de Huesca, el de Puertollano y en la Comunidad de Madrid; también actuó en su premiado espectáculo “13 rosas”, con el que la compañía ganó dos premios Max al mejor espectáculo y a la mejor coreografía en 2007; Compañía de Manuel Liñán, Olga Pericet, Marco Flores y Daniel Doña: actuó en el Festival de Flamenco de Nueva York, en la Sydney Opera House, en una gira por Australia y Asia, en el Festival de Susan Dalai de Tel Aviv, en el Festival de Jerez o en el Teatro de Madrid; Compañía de Manuel Liñán: actuó en el montaje “Mundo y aparte”.

Asimismo, ha participado en otras formaciones con actuaciones en Madrid, Sevilla, el Festival de Alburquerque, en Nueva York, Washington, etc. Con la Compañía de Marco Flores actualmente interviene en “Tránsito” y “De flamencas” con una gira por Europa y Estados Unidos.

Desde 2000 es socia-fundadora y bailaora de Las Carboneras, uno de los más respetados tablaos flamencos de Madrid. Además, ha participado en las películas “El día que nací yo” y “¡Ole!”.

Como profesora de flamenco ha impartido cursillos en Brasil (Sao Paulo); Canadá (Montreal, Toronto); Estados Unidos (Nueva York, San Francisco); Australia (Melbourne, Sidney, Adelaida); España (Madrid, Ciudad Real); Israel (Jerusalén, Tel Aviv) o Italia (Roma, Milán, Nápoles).

 

Ana Romero: “Veo a los jóvenes con cada vez más preparación”

La bailaora Ana Romero, nacida en Australia de padres andaluces, se subió por primera vez a un escenario con cinco años y, de forma profesional, a los catorce. Luego llegó a España y, entre gira y gira con Manuela Vargas o Cristina Hoyos, entre otros, se fue también haciendo en los tablaos madrileños como la artista de raza que es. Es una de las tres bailaoras fundadoras del Tablao Las Carboneras en Madrid y ve con pasión el progreso de las nuevas generaciones.

—Explícanos cómo ha sido tu trayectoria en el flamenco y cómo fuiste a parar al mundo de los tablaos.

—Yo empecé bailando a los cinco años en Australia en una comunidad española. Mi primera experiencia en tablaos fue a los catorce en Melbourne, donde en ese momento había varios tablaos que funcionaban. Mi profesor me introdujo y empecé a bailar de jueves a domingo. Luego ya vine a vivir a Madrid y al principio tenía mucho miedo, mucho respeto al flamenco, y no me atrevía. Pasó un año y curiosamente mi primera introducción al tablao fue a través de Tacha y de Belén Fernández. De una manera increíble porque no nos conocíamos, pero Tacha y Belén me habían visto en una clase bailar, les gustaba cómo bailaba y las dos fueron súper generosas y me dijeron que por qué no iba a un tablao y hacía una prueba para empezar a trabajar. Realmente empecé porque Belén lo organizó, Tacha se iba, yo hice la prueba y entré. A raíz de ahí trabajé en casi todos los tablaos de Madrid. Fue parte de mi formación y de mi trabajo durante muchos años, a parte de haberme integrado en compañías. Con el tiempo decidimos abrir Las Carboneras. Claro, Tacha es mi mejor amiga y ha sido compañera de tablao durante toda la época.

—Luego, al final, por llamarlo de alguna manera, te has convertido en una especialista de flamenco de tablao.

—Especialista yo no diría. En una curranta. Aparte de que el formato tablao no es fácil porque es el diario y no a todo el mundo le gusta el diario. Bueno, está Ángel Gabarre que es un icono y ese hombre funciona todos los días con la misma intensidad y las mismas ganas y es muy aficionado. Yo entiendo que el diario es realmente lo más difícil. Yo me identifico con ello, lo necesito y es mi forma de trabajar, quizás porque me he criado así y somos animales de costumbres. A mí me encanta trabajar cada día.

—¿Y cuál es la diferencia fundamental que tú encuentras entre bailar cada día en un tablao y otra cosa que tú también has hecho (además, bastante) que es actuar en espectáculos?

—Es que es muy diferente bailar en espectáculos a bailar en un tablao. En un tablao hay una conexión muy directa con el público, se vuelve más íntimo. Personalmente, es eso lo que a mí me atrae. De repente te encuentras con una sala llena y te sorprendes de la atención y la conexión que tienes con la gente. En el tablao se trabaja más el momento, lo que le ocurre a cada uno. Muchas veces no funciona, pero muchísimas sí, y esa es la gratificación. Cuando realmente llegas a esa magia, solo puede ocurrir en ese momento y es irrepetible porque la siguiente vez será de otra manera. Y en el teatro funciona así pero es diferente, se va con un trabajo organizado, das rienda a eso más espontáneo, pero de forma más limitada.

—¿Te gustaría destacar a algunos artistas que te hayan influido particularmente a lo largo de los años que llevas en el flamenco?

—Creo que todo el mundo influye en tu trayectoria y todos pasan por tu vida por algo, yo creo que las cosas no son gratuitas, pero que a mí me hayan llegado de una forma muy particular… Tuve la suerte de trabajar con Manuela Vargas, que tenía una forma muy especial de trabajar. Te estoy hablando de hace muchos años y se trabajaba de otra manera. Era un ser muy especial, la emoción era muy importante dentro del trabajo. La técnica también, pero la emoción era lo que prevalecía en su trabajo. Ha influido en mí muchísima gente y seguramente no me acuerdo de muchos de ellos, pero una gotita sí que se te queda de cada uno. Tengo muchísima admiración por Ángel Gabarre, en particular, porque llevo trabajando con él desde que empezamos en Las Carboneras [año 2000] y los 9 años anteriores en el Alcazaba. Ángel es alguien que me llega de una forma muy directa, muy profunda, su forma de expresión y lo generoso que es. También me gustó un montón trabajar con Cristina Hoyos. Aprendes otro tipo de flamenco, otra manera. No te podría decir una persona en particular, todo el mundo ha aportado algo. Todo el mundo te regala cosas.

—La experiencia del tablao os ha llevado en los últimos años a crear un concurso de baile que os ha dado la oportunidad de saber cómo están las nuevas generaciones. ¿Por dónde crees tú que está yendo el flamenco ahora mismo?

—En el flamenco veo a la gente con muchísimas ganas y muchísima ilusión, con pocas posibilidades de poder exponer. En el tablao, cuando hemos hecho el concurso, me he emocionado un montón. La gente se presenta con mucha ilusión y lo que les falta es experiencia. Desafortunadamente no hay muchas posibilidades. Hace unos 10 años había muchas compañías, tenías posibilidades de hacerte en un formato de compañías, grupos y galas. Todo eso está muy reducido ahora. Ahora veo a gente con mucha ilusión, ganas y mucha más preparación, mucha más cada vez. También tienen acceso a internet, todo está expuesto. Luego es cuestión de que cada uno encuentre su personalidad, que eso se hace con la experiencia. Hay poquitos que están tocados con la vara, gente muy especial, pero los demás, los currantes del flamenco, que somos todos, es una carrera a largo plazo, ir trabajando, creando una personalidad a base de tus vivencias, con lo que te identificas y de lo que sientes.

 

 

 

 

—Otra cosa que te ha caracterizado a ti es haber trabajado mucho en el extranjero. ¿Crees que el flamenco está valorado fuera?

—Creo que el flamenco en el extranjero está súper valorado, a veces más que aquí mismo. Que hay una afición y un respeto enorme, que la gente apuesta por el flamenco fuera de España. Los límites son infinitos, tenemos que estar muy agradecidos, es gente que viene, emplea su tiempo, sus ilusiones, su dinero aquí en España para poder seguir moviéndolo fuera. El flamenco te mueve o no te mueve, pero no deja a nadie indiferente. Se hace un flamenco maravilloso fuera de España, hay unos festivales súper importantes fuera, que siguen dejándolo a una altura importante para el género.

—Y el público se incrementa, una gran parte del público del tablao es extranjero.

—Sí, la mayor parte del público es extranjero, pero eso no significa nada. Cuando uno hace su trabajo lo hace para uno mismo y para compartirlo con tus compañeros, y eso no significa renunciar a la calidad. La calidad se tiene que exponer para todo el mundo. No creo que los extranjeros sean tontos. Lo mismo que cuando vas a un museo y a lo mejor no entiendes lo que estás viendo, la belleza eres capaz de captarla, la sensibilidad siempre está. Habrá de todo, pero por lo general veo a un público entregado, con muchas ganas de ver y de sentir.

 

 

Isabel Rodríguez

Nace en Barcelona en 1987. Comienza sus estudios de danza en el Instituto del Teatro de Barcelona y en escuelas de danza flamenca como La Tani y Paca García.

Empieza su carrera profesional en la compañía catalana Somorrostro con el espectáculo “Andanzas” en el año 2002, bajo la dirección de Javier Latorre.

Ha participado en varios festivales de danza destacando El Grec 2003 y Nou Barris 2004.

En el año 2005 trabaja en el tablao flamenco de Tokio y a su regreso a España actúa en diferentes salas y tablaos de Barcelona como El Carmen o Los Tarantos.

Desde el año 2006 hasta la actualidad trabaja con la compañía de María Pagés con la que recorre los mejores teatros del mundo compaginándolo a su vez con actuaciones en tablaos madrileños, entre ellos Las Carboneras, o sevillanos como El Arenal, en algunas ocasiones como artista invitada.

En el año 2010 participa en la 3º edición de la Noche Blanca del flamenco de Córdoba como artista invitada en el espectáculo “Manolete, arte, pasión y muerte”.

En septiembre de este mismo año presenta su espectáculo “Parte de mí” en la Alameda de Hércules de Sevilla, programación incluida en la XVI Bienal de flamenco de Sevilla.

En 2012 junto a José Jurado estrena “Templanza” en el XIII festival cultural Europeo de Argelia y a finales del 2013 con este mismo espectáculo realiza una gira por E.E.U.U. además de participar en festivales como Les Nuits de Chateauvallon, d’Aubagne y en el Palais des Festival de Cannes, todo ello con la fundación Conservatorio Casa Patas. En 2014 presenta el espectáculo “Antaño” en la Cátedra de Flamencología de Félix el Grande y en el XXIII Festival de Música del Castell de Denia. Titulada Superior en pedagogía del baile flamenco, desde el 2014 a la actualidad compagina actuaciones en diferentes tablaos como Casa Patas, Las Carboneras, Villa Rosa, Corral de la Morería, Café de Chinitas, Las Tablas, Los Tarantos, El Arenal y colaboraciones con diversas compañías donde cabe destacar “Nómada” de Manuel Liñán, “Cuna negra y blanca” de Jesús Carmona o “Momentos”, ”Encuentros” de José Porcel.

Ganadora del premio Vicente Escudero 2002 y Juana La Faraona 2004 en el concurso de jóvenes valores de Hospitalet y del primer certamen Homenaje a Carmen Amaya de Barcelona 2010.

Víctor Márquez “Tomate”

Guitarrista cordobés descendiente de una familia de guitarristas flamencos conocidos como “Los Tomates de Córdoba”. Comienza su aprendizaje con nueve años bajo la tutela de su primo Juan Manuel Muñoz “El Tomate”. Su aprendizaje continua de la mano de su tío Juan “El Tomate”, que le instruye en el compañamiento al cante. Profesionalmente ha trabajado en numerosos espectáculos y compañías, destacando las de Rafael Amargo, José Porcel, Manuel Liñán, Rafael Martos, Antonio Canales, Guadalupe Torres, Cecilia Gómez, Adrián Santana y Olga Pericet, entre otros. Habitualmente trabaja en tablaos como El Flamenco (Tokio) y, en Madrid, Las Carboneras, Villa Rosa, Corral de la Pacheca, Casa Patas, Cardamomo, Las Tablas, entre otros.

 

 

Entrevista Víctor Márquez “El Tomate”

 

«Pues de mi aprendizaje destaco a Juanma “El Tomate”. Me enseñó muchísimo referente a los palos del flamenco y del toque para baile porque desde los 11 años me metía con él en la academia de baile todas las tardes. Con él aprendí mucho acompañando al baile, al tiempo que estuve un año viviendo con mi tío Juan “El Tomate”, con el que aprendí mucho de acompañar al cante. También estaba mucho mi hermano, que cantaba igualmente y aprendí también mucho gracias a él.

»En mi casa, desde mi niñez, recuerdo juntarse la familia y siempre era una fiesta. Mis primos tocaban siempre la guitarra, mis padres y mis hermanos cantaban.

»Del tablao destaco todo. Es lo que más me gusta, cada día es diferente, disfruto mucho de la improvisación del baile y el cante. Hay momentos en el tablao que te hacen sentir libre, sin montaje de nada, solo lo que sale en el momento. Hay días increíbles».

Tacha

Nace en Elche (Alicante), donde comienza sus estudios en danza clásica y danza española en la escuela de su madre, Pilar Sánchez. Con 18 años se traslada a Madrid donde comienza su trayectoria profesional bailando con diferentes compañías: Compañía de Carmen Cortés, Manolete, Antonio Canales, El Güito, entre otras.

Durante esa época compagina su trabajo bailando en los tablaos más importantes de Madrid (Corral de la Morería, Venta del Gato, Alcazaba, Al Andalus, Café de Chinitas, etc.) y México (Gitanerías, Triana).

Desde el año 2000 dirige su propio tablao, uno de los más prestigiosos de Madrid, Las Carboneras, donde actualmente baila cada noche.

Es miembro fundador de la compañía Arrieritos con la que ha trabajado en muchas de sus producciones, incluida “13 rosas”, ganadora de los premios Max 2007 al mejor espectácuo y la mejor coreografía. La compañía Arrieritos fue creada en 1996 y desde entonces ha estrenado los espectáculos: “Arrieritos somos” (1996), “Ande yo caliente”’, ‘Todos los gatos son pardos”, “Diario de un abrigo”, “Tablaos, fiestas y saraos”, “Despacio y solitos”, “Entablao” y “Oh solo mío”. La compañía ha conseguido consolidar una línea de trabajo basada en el mestizaje de diferentes estilos tanto musicales como coreográficos entre el mundo del flamenco y el de la danza escénica contemporánea.

También ha desarrollado su labor docente en países como Estados Unidos, Inglaterra, Italia, Israel, Brasil, así como en diversas escuelas de España. En 2017 impartió un cursillo de flamenco y participó en el tablao de Albuquerque (Nuevo México).

 

Tacha: “En un tablao es todo como más animal”

La codirectora artística y cofundadora del Tablao Las Carboneras, además de bailaora, nos habla de su trayectoria de 28 años en el flamenco, desde “El Güito”, Antonio Canales a Arrieritos; del sueño cumplido que supuso para ella tener un tablao, y de su visión del flamenco actual, que según nos cuenta está entre la vanguardia y lo antiguo.

—El tablao Las Carboneras es la culminación de toda tu trayectoria, es la consecuencia de todo lo que tú querías hacer en el flamenco cuando tenías 18 años?

—Bueno, no lo tenía pensado así como que yo quería tener un tablao, pero es verdad que con el tiempo y cuando empecé a bailar flamenco profesionalmente y me empecé a enterar bien de qué iba a esto el tablao era lo que más me gustaba como forma de expresión. Me encanta bailar con compañías, en teatros y espectáculos, pero el tablao es lo que más me llena a mí. Sí tenía un sueño de tener un tablao.

—Todo se fue dando para llegar a esa conclusión al final que fue el tener un tablao.

—Y fue un sueño que un día soñé y que de repente se dio. Fue una suerte: encontrarme con Manuela [Vega] y con Ana [Romero]. El marido de Manuela [Ernesto Díaz] ya había puesto un restaurante [Las Mañanitas] y la parte hostelera él la conocía muy bien. Cuando vieron este local, ella se dio cuenta de que esto era un tablao: “Ernesto esto es un tablao”. Ella ya llevaba un tiempo en el que había sido mamá y estaba un poco desconectada, pero nosotras habíamos sido compañeras mucho tiempo en otros tablaos y nos conocíamos y sabíamos la forma de trabajar las unas de las otras. Entonces ella nos propuso a Ana y a mí (y a más gente) ser socias del tablao.

—Se os podía haber ocurrido crear una compañía de flamenco, pero se os ocurrió esto otro, que es algo distinto.

—Claro porque nuestro enfoque de baile siempre ha ido más hacia el tablao que hacia el teatro en nuestra forma de ver el flamenco, o de sentirlo, digamos.

—¿Porque prima más la improvisación?

—Sí, porque cuando estás en un tablao todo es improvisado y se crea una energía que no se crea en un escenario cuando está todo montado. La improvisación te hace más libre y por eso es un baile más terapéutico. La verdad es que la sensación que tienes al trabajar así, que no sabes lo que va a pasar, entre vértigo y libertad, es una sensación que no te la da un teatro. En un teatro tienes que ir con un espectáculo montado, la música ensayada, los cortes…, aquí entras y aquí sales… En un tablao es todo como muy tradicional de toda la vida, respetando siempre los cánones y los códigos y todo lo que envuelve al flamenco, pero desde un sitio más animal. Es como ir a ver una jam session, ahí juega el cante, la guitarra, el baile. Es como un juego, la verdad.

—Además, vais variando mucho el grupo de artistas que participan en ese juego.

—Claro, en el tablao cada quince días cambiamos de elenco y la gente está siempre muy viva, muy activa, muy receptiva. Porque, claro, nosotras somos las que estamos siempre ahí, aunque entramos y salimos, pero para los que vienen de fuera siempre hay unos días de adaptación del guitarrista con el otro guitarrista; está Ángel Gabarre, que está siempre fijo, que es uno de los mejores cantaores para baile que hay en Madrid, y todos los cantaores quieren trabajar con él porque aprenden mucho. Así que se crea… en el tablao nuestro la gente profesional va por gusto, porque le gusta mucho trabajar ahí, porque nuestra forma de llevar el cuadro y trabajar les incita, les provoca y les mueve, les gusta mucho, disfrutan un montón.

—¿Te gustaría mencionar a gente que te ha marcado en tu época de bailar en compañías y tablaos?

—Sí, claro, he coincidido con muchísima gente. Pero lo que más me marcó fue estar con Antonio Canales, con todos los músicos que llevaba, con “El Viejín”, con Ramón Jiménez, que aprendí muchísimo de ellos, pero también he estado con “El Güito”, aunque con él fue como esporádico. Con Antonio estuve cinco años. Luego aparte con mis compañeros montamos una compañía, Arrieritos, que todavía existe, lo que pasa es que yo ya no estoy en las producciones nuevas, pero ahí también fue también una labor muy bonita la que hicimos porque estuvimos investigando con el flamenco y el contemporáneo; yo no lo llamaría fusión porque yo seguí bailando flamenco, en Arrieritos no bailaba nada más que flamenco, pero digamos que el concepto del espectáculo era más contemporáneo y supuso también un cambio para toda la gente flamenca y su forma de montar espectáculos: Arrieritos fue pionero en ese campo.

—Y después de haber visto estos dos aspectos del flamenco, ¿qué sensación tienes tú de por dónde va el flamenco hoy en día, tanto de tablao como de teatro?

—¿Ahora? Bueno, ahora hay tanto… Hay dos extremos ahora mismo, es lo que yo veo. Está en el extremo Israel Galván, que es como lo más…, hay mucha gente que no lo considera flamenco, como los puristas. Que yo sí que lo veo flamenco, lo que pasa es que él está como en la estratosfera, él es como que baila flamenco en 3D, es de otra galaxia. Pero para mí usa el flamenco y sabe muy bien cómo usarlo, la verdad. Está ese extremo… O Rocío Molina, que también es una investigadora. Y luego el flamenco está, entre el resto de los mortales, porque esos son inmortales, jaja, entre los demás hay mucha gente, que baila muy bien, que está volviendo a lo más antiguo. Es como la moda, que ahora se lleva lo de los ochenta, los setenta, los sesenta, que va cíclica. Pues en el flamenco está pasando un poco lo mismo, se está volviendo mucho a buscar en lo antiguo, en la forma de bailar antiguamente, claro que con la evolución que ha tenido aparte el baile, la guitarra y el cante. A la gente joven hoy en día yo la veo enfocándose a la forma más antigua de baile.

—Otro de los logros que habéis tenido con el tablao es la creación de un concurso de baile, que es donde se ve lo que se está cociendo ahora.

—Ahí está. Es que la mayoría de concursos que hay en el flamenco, aunque no todos, tú llegas con tu baile preparado. Realmente, este concurso está pensado para tablao, tú a un tablao llegas y no ensayas con nadie, tú subes y bailas y ahí cada uno sabe su profesión. En ese aspecto está enfocado el concurso, que la gente venga sin ensayar, que baile con los músicos que nosotros les ponemos, y así están todos en igualdad de condiciones y tienen que saber bailar todos los palos: nosotros les pedimos que nos digan mínimo tres palos para que no coincidan y se pueda armar un espectáculo; al mismo tiempo que hacemos un concurso, estamos viendo un espectáculo, la gente viene a verlo y no puede haber cuatro alegrías o soleás. El concurso está teniendo una repercusión muy chula porque también ha pillado en un momento de crisis y para nosotros es un esfuerzo, pero por otro lado, vemos que la gente no tiene ninguna meta, no tiene ilusión porque no hay trabajo y esto, quieras que no, les motiva para ponerse una meta o para al menos disfrutar un día de trabajar con unos pedazos de músicos y se crea un ambiente chulísimo, todos los compañeros van, todo el mundo apoya a todo el mundo, un día para disfutar de los músicos que tienen detrás para que ellos se expresen lo mejor posible.

—Pues gracias.

—De nada, jaja.

Lorena Franco

Toma contacto con la danza por primera vez a los 5 años en la academia de danza Nieves Camacho en Córdoba, continuando su formación en el estudio de baile flamenco Encarna López y Rafael del Pino “Keko”. En danza española estudia en el  Conservatorio Profesional de Córdoba Luis del Río.

En los años 2005-2007 formó parte del Centro Andaluz de Danza bajo la dirección del maestro José Granero. Hace cursos de danza española con Manuel Carrillo, Paco Mora,

Paco Romero o Juanjo Linares. En danza contemporánea estudia con Trinidad Sevillano,

Genesia Kindelan, Anael Martín, Pilar Pérez Calvete, María Rovira o Miguel Vázquez. Además, cursa flamenco con Daniel Navarro, Eva Yerbabuena, Javier Latorre,

Edu Lozano, Andrés Marín, Isabel Bayón, Matilde Coral, Rafael Estévez “Manzaneque”,

Álvaro Paños, Rubén Olmo, Antonio Canales, Nani Paños, Rafael Campallo, Adela Campallo o Andrés Peña.

Desde 2007 hasta hoy, es integrante del Ballet Flamenco Eva Yerbabuena con los espectáculos “5 Mujeres 5” (2007, 2008); “A cuatro voces” (2007-2009); “El huso de la memoria” (2007, 2008); “Santo y seña” (2007-2009); Homenaje X Aniversario Ballet Flamenco Eva Yerbabuena (2008); “Lluvia” (2010-2016); “Federico según Lorca” (2011-2015); “Apariencias” (2016).

Entre 2001-2004 fue integrante del espectáculo “Siempre… flamenco” dirigido por Inmaculada Aguilar y patrocinado por Cajasur, del cual forman parte también personalidades reconocidas como el cantaor José de la Tomasa.

Participación en el espectáculo “Invitación a la danza” organizado por la Orquesta de Córdoba.

Participación en la Gala Flamenca de Baile (Pro Asociación Alzheimer “San Rafael”) en el Gran Teatro de Córdoba.

2005-2006

Actúa en la XIV Bienal de Flamenco, en el Homenaje al maestro Granero (Premio Giraldillo a la mejor coreografía) año 2006.

Participación como solista en el ciclo de actuaciones del cantaor Manuel Cuevas  (ganador del premio Lámpara Minera), destacando la realizada en el Festival del Cante de las Minas de La Unión.

Integrante del  II Congreso Nacional de Danza celebrado en Córdoba.

2007-2008.

Integrante de la Compañía Chiqui de Jerez con los espectáculos “Carmen” y “Pasión Andalusia”, durante una gira en Italia (San Remo, Florencia, Milán, Torino, Catania…).

Actuación en el programa “Scalo 76” de la primera cadena italiana (RAI)

Profesora de danza en la empresa Hini Educare S.L.

Profesora de danza en la Escuela Tempo (Sevilla).

2008-2010

Forma parte del espectáculo “Bailando a Camarón”, dirigido y coreografiado por Javier Latorre.

Participa como solista en un circuito de peñas y tablaos por la provincia de Cádiz.

Participa en el XIII Festival de Jerez, con la Compañía de Andrés Peña y Pilar Ogalla en el espectáculo “Cádiz de la Frontera”.

Ingresa en la Compañía de Daniel Navarro, en el espectáculo “Cálida hondura”, estrenado en la segunda “Noche Blanca del Flamenco” en Córdoba, como solista.

2011-2018.

Trabaja como solista en el tablao Los Gallos (Sevilla), Las Tablas (Madrid), Los Tarantos (Barcelona), Tablao Ramblas (Barcelona), Las Carboneras (Madrid), entre otros.

Forma parte como solista del espectáculo organizado por el Ayuntamiento de Sevilla en colaboración con el Ballet Flamenco Eva Yerbabuena “Devoción y persuasión. Santas de Zurbarán”.

Trabaja como solista y docente en Japón para la empresa Iberia, representada por Teruo Kabaya.

Participa como docente en la escuela Flamenco Estudio Danza dirigida por Tamara López y Úrsula López.

Forma parte de la Compañía flamenca Condarça con el espectáculo Romero de Torres.

Colabora como solista en el espectáculo “Rojo y rosa” del guitarrista Agustín Carbonell “El Bola”.

Comienza la labor de repetidora en el Ballet Flamenco Eva la Yerbabuena.

2017

Forma parte del elenco del Tablao Garlochi en Tokio durante los meses de febrero, marzo y abril.

Docente en escuelas como Alicia Márquez y Flamenco Estudio Danza de Úrsula López.

Bailarina solista del Tablao Flamenco Los Gallos.

Olga Llorente

Olga Aznar García, más conocida como Olga Llorente (Sant Adriá de Besós, Barcelona, 1990), es bailarina y coreógrafa. Graduada en Danza Española en el Conservatorio Profesional de Barcelona (Institut del Teatre). Formación en la escuela de flamenco La Tani y en la escuela de Pilar Domínguez. Posteriormente recibe clases de maestros como Antonio Canales, Javier Latorre, Farruquito, La Chana,  Marco Flores, Belén Fernández, Rafael del Carmen, Rafaela Carrasco, Carmen Ledesma, Antonio El Pipa,  Eva Yerbabuena, Belén Maya, entre muchos otros.

Ha colaborado como bailarina en la película “Flamenco” del director Carlos Saura. Actuó en el festival Más y Más en el tablao Los Tarantos (agosto 2008); en la obra “Fedra” dirigida por Javier Latorre y Miguel Narros compartiendo escenario con Lola Greco, Alejandro Granados, Amador Rojas, Carmelilla Montoya (2009-10); en el festival de Gorbió (Francia) en el 2013; en el Círculo de Bellas Artes de Madrid junto a Rafael Amargo (2013); en el espectáculo  Ópera y Flamenco en el teatro Poliorama y Palau de la Música de Barcelona (2013-14); en el Teatro Real (Madrid) junto a Ara Malikian en noviembre de 2014; en los jardines del Generalife en el festival de Granada y Lorca como primera bailarina con el espectáculo “Poeta en Nueva York” de Rafael Amargo (2015); en la compañía de Antonio Canales (2015); en el festival de Jazz de AARUS junto a Perico Sambeat y la orquesta de jazz de Dinamarca (2016 y 2017).

Ha colaborado como coreógrafa en el espectáculo de José Agudo (coreógrafo/asistente de Akram Kham) en su espectáculo “Silk Road”.

Ha realizado actuaciones y giras en Colombia, Santo Domingo, China, Israel, Turquía, Corea, Rusia, Alemania, Francia, Japón, Argentina, Marruecos, etc.

Ha bailado en los siguientes tablsos: Los Tarantos, Tablao del Carmen, El Molino y El Cordobés (Barcelona), Los Gallos, El Arenal y Museo de Cristina Hoyos (Sevilla), Tablao Albaicín (Granada), Tablao Villarosa, Corral de la Morería, Casa Patas, Tablao Cantares, Las Carboneras y La Estación de los Porches (Madrid). Ha actuado en Japón en el tablao El Flamenco en 2010-2011 y en Garlochi en 2017-2018

Ha compartido escenario con artistas de la talla de Pastora Galván, El Farru, José Maya, Marco Flores, Manuel Liñán, La Repompa, Belén Maya, Diego Carrasco, Juan Ogalla, El Junco, Rafael del Carmen, Barullo, etc.

Premio “Vicente Escudero” por su baile por seguirilla en el año 2006 en el VIII Certamen de Jóvenes Valores de la ciudad de L’Hospitalet. Primer premio en Danza Española en el Certamen de danza de la ciudad de Castellón de 2009. Concurso de la Perla de Cádiz, premio al baile libre por siguirilla en el año 2013.