Auxi Fernández

Bailaora y actriz, nacida en Cádiz. Auxi comenzó a bailar con tan solo cinco años en el Teatro Andalucía (Cádiz). Ha sido artista invitada en los espectáculos de grandes artistas como Chick Corea, Jorge Pardo, Simon Shaheen y Juan Pérez Rodríguez Trío, entre otros. Ha compartido escenario junto a figuras como Carles Benavent, Concha Buika, Niño Josele, La Tana, Sara Baras, entre otros.

En su andadura por EEUU crea sus espectáculos «Encontrándote» y «Caminos», los cuales son presentados en el prestigioso Flamenco Festival de NY.

Otros trabajos son «Flamenco», con el cual recibe una nominación como mejor producción de teatro musical del año 2014 en los premios ACE (Nueva York) y Aires Flamencos para el Flamenco Festival de Chicago 2015.

Auxi también a participado en:

Homenaje a Paco de Lucía, Cancún.

DVD “Touchtone” de Chick Corea.

DVD “Mariana Pineda”, Compañía Sara Baras.

DVD “Sueños”, Compañía Sara Baras.

Libro fotográfico “Sueño del Quijote” de Peter Müller, Compañía Sara Baras

Exposición fotográfica  “Flamenca NY” de Angelica Escoto.

Colaboración en el documental flamenco  “The Sea is for Everybody” de Yaco       Neches.

Colaboración en la película «Flamenco in NY: “A Bow to American Producers, Artists and Educators» presentada en el «Lincoln Center for the Performing Arts».

Colaboración en el documental «Flamenyco» de Javier Benitez Zúñiga

Evento privado para el Príncipe Carlos de Inglaterra en el palacio de Buckingham, Compañía Sara Baras

Evento privado para el Embajador de España en EEUU, Catedral de Washington DC

Imagen para dos etiquetas diferentes de vino blanco y tinto durante el Flamenco Festival Chicago 2014 y 2015, creado por City Winer.


«Yo empecé en la escuela de Pilar Ogalla con cinco años porque le dije a mi madre que me apuntara. A los dos meses era el fin de curso, así que me subí al escenario del teatro Andalucía de Cádiz, un recuerdo increíble. Luego estuve seis años con ella. Para mí la formación ha sido en la escuela y en el escenario. En Cádiz se hacen los concursos de tanguillos, así que yo siempre estaba bailando en el escenario.  Con once años decidí irme con María José Franco donde teníamos un grupo que se llamaba Revuelo que ganamos un concurso en la tele, “Sonrisas y lágrimas”. Luego me fui también en Cádiz con Charo Cruz, antes a Sevilla a la escuela de Manolo Marín y más tarde con Chiqui de Jerez, que ya tenía 15 años. Me presenté a una audición que hizo Luis Adame, el dueño de El Cordobés, el tablao de Barcelona, y me cogió.  Tuvieron que ir mis padres para responsabilizarme de mí, ya que yo era muy chica. Como era lo que yo siempre había querido, mi padre y mi madre, con todo el dolor de su corazón, me dejaron que me fuera a Barcelona. Ahí ya empezó mi carrera profesional, con Charo en hoteles o con María José en peñas como la peña de Camarón. Y ya como profesional fue cuando me fui a El Cordobés, donde llegué con un contrato de cuatro meses y me quiso renovar y me tiré 13 meses allí. Y porque fue mi madre a buscarme, sino yo me habría quedado más tiempo. Ese año dio el pregón de Cádiz Sara Baras e hizo una audición y me cogió a mí y luego también, con 16 años, para su compañía. Ella tenía que hacer el espectáculo de “Juana la Loca” en Chile y “Sueños” en el Teatro Real de Madrid. Con ella me llevé tres años y medio viajando por todo el mundo, que en esa época Sara trabajaba mucho, con los espectáculos “Sueños” y “Mariana Pineda”.

»Estando en Estados Unidos con Sara, me invitó José María Bandera a ver el espectáculo de Chick Corea y me conoció y más tarde me invitó a hacer una grabación en el Palau de la Música y una gira por EEUU de dos meses y otra por Japón como bailaora solista.

»Luego me instalé en Madrid y empecé trabajando en el Corral de la Morería y en todos los tablaos y saliendo de gira. Estuve así hasta los 26 años en que decidí irme a EEUU y, como también soy actriz, estudié interpretación en la escuela de Susan Paxton. Allí viví cuatro años y medio y la verdad es que tuve muchas oportunidades, trabajé bailando, monté mis espectáculos y los presenté en el Flamenco Festival de Nueva York y Chicago, hice actuaciones muy importantes en fiestas privadas. Y hace dos años me volví a mi tierra, con mi gente y feliz aquí.

»Yo en un tablao me siento muy cómoda, es algo mucho más cercano con los compañeros y con el público y se siente de otra manera, la energía es completamente diferente. Así que disfruto mucho trabajando en un tablao y es algo que necesito, no me sentiría bien solo trabajando en teatros. El tablao creo que es la base de un artista y creo que todo el mundo tiene que pasar por un tablao. Es una manera completamente diferente de trabajar, a mí me encanta».